El Sujeto
"Esta idea afirma que el único lugar donde puede efectuarse la combinación de la instrumentalidad y la identidad, de lo técnico y lo simbólico, es el proyecto de vida personal, para que la existencia no se reduzca a una experiencia caleidoscópica, a un conjunto dinscontínuo de respuestas a los estímulos del entorno social. Este proyecto es un esfuerzo por resistirse al desgarramiento de la personalidad y para movilizar una personalidad y una cultura en actividades técnicas y económicas, de manera que la serie de situaciones vividas forme una historia de vida individual y no un conjunto incoherente de acontecimientos. En un mundo en cambio permanente e incontrolable no hay otro punto de apoyo que el esfuerzo del individuo para transformar unas experiencias vividas en construcción de si mismo como actor.
"Ese esfuerzo por ser un actor es lo que denomino Sujeto, que no se confunde ni con el conjunto de experiencia ni con un principio superior que oriente y le dé una vocación. El Sujeto no tiene otro contenido que la producción de si mismo. No sirve a una causa, ningún valor, ninguna otra ley que su necesidad y su deseo de resistirse a su propio desmembramiento en un universo en movimiento, sin orden ni equilibrio. El sujeto es una afirmación de libertad contra el poder de los estretegas y sus aparatos, contra el de los dictadores comunitarios. Doble combate, que lo hace resistirse a las ideologías que quieren adecuarlo al orden del mundo o al de la comunidad.
"No se puede, por lo tanto, separar las respuestas a las preguntas planteadas: la apelación al Sujeto es la única respuesta a la disociación de la economía y la cultura, y también la única fuente posible de los movimientos sociales que se oponen a los dueños del cambio económico o a los idctadores comunitarios. Afirmación de la libertad personal, el Sujeto es también, y al mismo tiempo un movimiento social."
Alain Touraine en ¿Podremos vivir juntos? 1997

David de los Reyes. Bogotá, Colombia. Diseñador Industrial en acto rabioso de apostasía del apellido. Se embadurnó de mercadeo, se negó a aprender modelado 3d, le asquean los tornillos, y considera que la ergonomía es el refugio de los mediocres, (a pesar de sus méritos como disciplina no proyectual). Estudia una maestría en gestión del desarrollo como coartada para indagar que diablos hace el diseño en un país que elije su historia soñando y la lleva a la práctica a tiros. Se interesa por la innovación desfetichizadamente, la estética descosmetizadamente, el desarrollo sin tener que pensar en subdesarrollo, la investigación cualitativa del comportamiento de las personas mediado por la cultura material, los procesos de creación y los cortocircuitos. Picapleitos intelectual, cobarde en los supermercados, las colas y la danza, kamikaze con sus pares. Maleduca a quien se deje, y malcría una generación que no tiene remedio, por fortuna.